Las hijas del sol

7.2
Bahar, el comandante en jefe de las Hijas del Sol, un batallón compuesto en su totalidad por mujeres soldados kurdas, está a punto de liberar su ciudad, que ha sido invadida por extremistas de ISIS.Las hijas del sol Critica: Por una parte, soy un tardío fan de la cinta original. En 1983 me pareció un pestiño (era un adolescente abducido por ‘La guerra de las galaxias’); en 1992, en mi opinión, el montaje del director mejoraba (y mucho) la propuesta; pero no fue hasta hace algunos pocos años, ya en formato blue-ray, en que me sedujo y cautivó por completo y sin reservas. Por otra parte, soy un entusiasta admirador del director Denis Villeneuve, de quien sólo he visto aciertos de todo género y planteamiento, un virguero de las imágenes y del montaje, un artista incontestable y evidente, lo mejor que me he encontrado en una sala de cine en lo que va de siglo. Es decir, que iba con ganas y sana curiosidad al cine, esperando encontrar un propuesta inédita y – sea cual fuera el camino elegido – llena de aciertos… pero nada más lejos de la realidad.Pero vayamos por partes, porque hay muchos aciertos pero también otros tantos deméritos dignos de mención. Entre lo positivo está la puesta en escena que recrea, prolonga y amplía la arrebatadora estética primigenia: esa llovizna casi constante, esa ausencia de horizonte, claridad y sol, ese opresivo presente de pesadilla que parece abocarnos al abismo, esa mezcolanza entre replicantes y humanos que vuelve confuso lo cotidiano y nos hace desconfiar tanto de lo que vemos como de lo que sentimos; una fotografía innovadora y sugerente, llena de claroscuros y contrastes, que nos engulle como un torbellino y nos escupe despojos hediondos a cada fotograma; una escenografía espeluznante que desdeña lo efímero y encumbra lo sintético y alambicado. Es decir, en cuanto al universo visual nos hallamos ante una propuesta insólita, apabullante y portentosa, llena de matices y aciertos.Sin embargo, las flaquezas y deficiencias acaban por erigirse en las grandes protagonistas de la función. Un metraje tan desmesurado como innecesario (sobra casi toda una hora), alargando las escenas hasta la inanición y la abulia; una historia tan poco carismática y tan porfiadamente vaporosa que hacedesfallecer el ánimo y obliga a esperar a que la próxima escena rescate del tedio al espectador y haga avanzar la trama hacia algún lugar digno de interés, cayendo siempre en subrayados innecesarios y en tópicos previsibles, ahogando toda ambigüedad y anulando cualquier estímulo. La calma y el reposo casan mal con una supuesta cinta de acción, por muy ensimismada y reflexiva que pretenda ser. Y las cavilaciones sobre la vida, la muerte, los milagros de la existencia y la magia de la procreación resultan tan patosas como primitivas, tan superficiales como chirriantes.Hay algunas escenas aisladas que descuellan y deslumbran, dignas de perdurar en la memoria cinéfila (como, entro otras, ese baile erótico que sobrepone a dos personajes en abigarrado aquelarre de lo imposible o ese ‘nacimiento’ brusco y sin remilgos de una replicante abocada a su exterminio), pero son momentos inconexos y solitarios, que impresionan por su esplendor y singularidad, pero desentonan por carecer de engarce y coherencia.
[quads id=1] <

Torrents

Formato Idioma Fecha Tamaño Total Descargas Descargar
1080p Dual Español Latino 09/09/2020 1.89 GB 136 Descargar

Comentarios

También te puede interesar

El camino del lobo

Aventura Drama
6.5

1969. Chen Zhen es un joven estudiante de Pekín al que envían a Mongolia Interior para educar a una tribu de pastores nómadas. Pero el que realmente aprende es Chen: sobre la vida en esa tierra infinita y hostil, la libertad y la responsabilidad, y la criatura más temida y reverenciada de esos lugares, el lobo. Sin embargo, la relación de atracción existente entre esas criaturas complejas y casi místicas con el ser humano se ve amenazada cuando un oficial del gobierno central decide por todos los medios eliminar los lobos de esta región. Wolf Totem El camino del lobo Critica: Hay algo especial en las películas que, desde una perspectiva seria, tratan el comportamiento de los animales en un estado salvaje. El último lobo coincide con esta consideración puesto que, desde una perspectiva histórica, nos narra un bello relato sobre la relación entre seres humanos y lobos. En concreto, es el realizador francés Jean-Jacques Annaud quien está detrás de las cámaras, un tipo al que le conocemos por obras como Enemigo a las puertas o la adaptación cinematográfica de El nombre de la rosa, pero que también ha trabajado mucho todo este tema de la naturaleza y la fauna en otras películas, especialmente la bien valorada El oso. Aquí intenta trasladar a la pantalla la conocida novela Wolf Totem, escrita con algunos tintes autobiográficos por el chino Lü Jiamin bajo el seudónimo de Jiang Rong. El camino del lobo Argumentalmente es muy básica: en la China de los 60, el estudiante Chen Zhen es enviado a la Mongolia profunda para, según el agente del gobierno, enseñar a leer y escribir a la gente de la zona. Pero pronto el joven queda cautivado por el comportamiento tan noble como férreo de los nativos y, especialmente, por la relación que mantienen respecto a los lobos. Generalmente, temen a esta especie, puesto que existe el riesgo serio de que pueda atacar a su ganado, una de las principales fuentes de ingresos que tienen. Sin embargo, con la ayuda de los más veteranos, saben cómo usar el instinto depredador de los lobos para beneficio propio. Zhen descubrirá, empero, que no todo es de color rosa: cuando una loba tiene lobeznos, es necesario sacrificarles (de una manera bastante cruel, todo sea dicho) para que así no aumente la manada. Algo que impacta a cualquier persona que desconozca tal cuestión y, dada la emotividad con la que está narrada esta escena, seguro que también al espectador. El propio Zhen se queda bastante tocado, por lo que decide que tiene que hacer algo para intentar cambiar el curso de los acontecimientos. Conviene no contar nada más de la trama aunque, como decimos, la fuerza de El último lobo no se encuentra en su guión. Esta opinión hay que circunscribirla únicamente al desarrollo de la trama en sí misma, que por momentos resulta quizá algo previsible, pero no al mensaje que intenta transmitir, a todas luces honesto, necesario y en consonancia con la ambientación en la que nos sumerge. Annaud dota a su obra de una poderosa fuerza visual, merced no sólo a la hermosa fotografía conseguida por Jean-Marie Dreujou, sino también a su habilidad para saber captar el momento justo de la naturaleza en que las imágenes poseen más fuerza. No tan impactante es el efecto 3D del filme que, si bien no estorba (cosa que ya sufrimos varias veces en la fiebre estereoscópica post-Avatar), al final uno tiene la sensación de que, sin su presencia, la película conseguiría llegar al espectador de manera prácticamente idéntica. El camino del lobo

Guerra mundial Z

Acción Ciencia ficción Drama Suspense Terror
6.7

Cuando el mundo comienza a ser invadido por una legión de muertos vivientes, Gerry Lane, un experto investigador de las Naciones Unidas, intentará evitar el fin de la civilización en una carrera contra el tiempo y el destino. La destrucción a la que se ve sometida la raza humana lo lleva a recorrer el mundo entero buscando la solución para frenar esa horrible epidemia. World War Z Guerra mundial Critica: Dos años desde que se inició el rodaje, multitud de reescrituras de guión, una larga retahila de productores que se unieron al proyecto a medida que la pasta se iba acabando, peleas entre productores y director, escenas suprimidas o rodadas a la carrera para meterlas con calzador a última hora, más de 200 millones de presupuesto...¿de verdad es TAN complicado hacer una película de zombies?. Quizás es un tema demasiado visto y en el que se han usado ya todos los trucos del sub-género en infinidad de películas, pero si se cuenta con un material tan denso y moldeable como las novelas de Max Brooks cabria tener la esperanza de poder hacer algo sorprendente y espectacular. Pues World War Z es justamente lo contrario a eso: más bien aburre y es predecible de principio a fin. Guerra mundial Quien sabe si este proyecto fue concebido de forma diferente en su inicio, cuando al bueno de Brad Pitt le recomendaron comprar los derechos de una novela rara que entró en la categoría de culto al poco de ser publicada. Me imagino que las primeras escrituras de guión fueron muy diferentes al resultado final, pero a medida que fueron metiendose en el rodaje y el dinero se escapaba como agua entre los dedos sonaron todas las alarmas y los productores decidieron cambiarlo todo e introducir un matiz que salvara la película del más que presumible fracaso comercial: World War Z sería una película FAMILIAR. Solo hay dos clases de personas que cuentan con las suficientes pelotas como para dar a un film de terror un envoltorio familiar para que pueda ser vista sin problemas por espectadores de todas las edades: un genio o un idiota. El primer tipo está personificado en Spielberg (recuerden Poltergeist), el segundo viene a ser la mayoría de "encorbatados" que pueblan las productoras de medio mundo. Los productores de este mondongo al que me refiero y que me ha hecho perder 2 horas de mi vida y cerca de 20 euros de mi cartera son esa clase de iluminados que cree que solo arrastrando a familias con niños al cine conseguirán luchar contra la piratería. Quizas así arañen unos pocos de dólares y repartan dividendos entre los productores de palomitas y las empresas concesionarias de parkings, pero a los cinéfilos, a los melómanos, a los frikis de toda la vida hace tiempo que les perdieron y con productos como este están a años luz de recuperarlos.Guerra mundial

Buscando justicia

Drama Historia
8.2

Cuenta la historia real del joven abogado Bryan Stevenson (Jordan) y de su histórica batalla por la justicia. Después de licenciarse en Harvard, Bryan recibe ofertas de trabajo muy lucrativas. Pero él prefiere poner rumbo a Alabama para defender a personas que han sido condenadas erróneamente o que carecían de recursos para tener una representación legal adecuada, y lo hace con el apoyo de la activista local Eva Ansley (Larson). Uno de sus primeros y más turbulentos casos es el de Walter McMillian (Foxx), que en 1987 fue sentenciado a la pena muerte por el asesinato de una chica de 18 años, a pesar de que las pruebas demostraban ostensiblemente su inocencia. En los años posteriores, Bryan se ve envuelto en un laberinto de maniobras legales y políticas y de un racismo abierto y descarado mientras lucha por Walter y otros como él, a pesar de tenerlo todo en su contra, incluido el sistema legal. Buscando justicia Critica: Se equivocan de persona, afirma el personaje interpretado por Jamie Foxx cuando es injustamente detenido. A lo que el policía le replica: "se exactamente qué clase de persona eres". Soy inocente, afirma otro condenado, recibiendo por toda contestación: "es igual, si no eres tú, el culpable será otro negro igual que tú". Y la respuesta que recibe un tercer procesado es igual de rotunda: "sólo con mirarte tengo la certeza de que eres culpable". Buscando justicia El sistema judicial acaba refrendando esas espontáneas y profundas convicciones policiales, porque el racismo trasciende la balanza de la justicia, su principio de que todos (todas las personas) son iguales ante la ley. Porque los despoja (en este caso a los negros) de su consustancial condición de personas, dejándolos sin derechos y situándolos al margen del sistema judicial. A los negros se les aplica otra principio de igualdad muy distinto (no todos los principios de igualdad son iguales), letal para ellos: todos los negros son iguales, distintos e inferiores a los blancos. Así opera el racismo, distorsionando una realidad desde su raíz más profunda. Se les condena por ser negros y la única manera de la que pueden salir airosos es demostrar que son blancos, algo del todo imposible. Buscando justicia Sobre reflexiones parecidas se extiende este contenido y comedido alegato judicial contra el racismo (y en menor medida también contra la pena de muerte), más centrado en la repercusión a todos los niveles de quienes lo padecen, que en los racistas. Estos últimos, por más que se demuestre su absoluta falta de moralidad, su corrupción retorciendo y utilizando a su antojo el sistema judicial para condenar a personas que saben inocentes, apenas son juzgados, su culpabilidad siempre aparece difuminada.

Step Up 5 Todos Unidos

Drama Musica Romance
6.8

Sean Asa, bailarín callejero en Miami, se traslada a Hollywood en busca de fama y fortuna, sólo para descubrir que es casi imposible triunfar en el mundo del baile profesional. Pero, cuando el nuevo equipo de baile que forma con la hermosa y testaruda Andie West llega a las últimas rondas de un concurso televisivo de baile en la fastuosa ciudad de Las Vegas, tiene una oportunidad de hacer realidad por fin sus sueños. Para ello necesita dejar de lado viejas lealtades y antiguas rivalidades, y limitarse a hacer lo que más le apasiona: bailar. Step Up: All In Todos Unidos Critica: Por una parte, soy un tardío fan de la cinta original. En 1983 me pareció un pestiño (era un adolescente abducido por ‘La guerra de las galaxias’); en 1992, en mi opinión, el montaje del director mejoraba (y mucho) la propuesta; pero no fue hasta hace algunos pocos años, ya en formato blue-ray, en que me sedujo y cautivó por completo y sin reservas. Por otra parte, soy un entusiasta admirador del director Denis Villeneuve, de quien sólo he visto aciertos de todo género y planteamiento, un virguero de las imágenes y del montaje, un artista incontestable y evidente, lo mejor que me he encontrado en una sala de cine en lo que va de siglo. Es decir, que iba con ganas y sana curiosidad al cine, esperando encontrar un propuesta inédita y – sea cual fuera el camino elegido – llena de aciertos… pero nada más lejos de la realidad.Pero vayamos por partes, porque hay muchos aciertos pero también otros tantos deméritos dignos de mención. Entre lo positivo está la puesta en escena que recrea, prolonga y amplía la arrebatadora estética primigenia: esa llovizna casi constante, esa ausencia de horizonte, claridad y sol, ese opresivo presente de pesadilla que parece abocarnos al abismo, esa mezcolanza entre replicantes y humanos que vuelve confuso lo cotidiano y nos hace desconfiar tanto de lo que vemos como de lo que sentimos; una fotografía innovadora y sugerente, llena de claroscuros y contrastes, que nos engulle como un torbellino y nos escupe despojos hediondos a cada fotograma; una escenografía espeluznante que desdeña lo efímero y encumbra lo sintético y alambicado. Es decir, en cuanto al universo visual nos hallamos ante una propuesta insólita, apabullante y portentosa, llena de matices y aciertos.Sin embargo, las flaquezas y deficiencias acaban por erigirse en las grandes protagonistas de la función. Todos Unidos Un metraje tan desmesurado como innecesario (sobra casi toda una hora), alargando las escenas hasta la inanición y la abulia; una historia tan poco carismática y tan porfiadamente vaporosa que hacedesfallecer el ánimo y obliga a esperar a que la próxima escena rescate del tedio al espectador y haga avanzar la trama hacia algún lugar digno de interés, cayendo siempre en subrayados innecesarios y en tópicos previsibles, ahogando toda ambigüedad y anulando cualquier estímulo. La calma y el reposo casan mal con una supuesta cinta de acción, por muy ensimismada y reflexiva que pretenda ser. Y las cavilaciones sobre la vida, la muerte, los milagros de la existencia y la magia de la procreación resultan tan patosas como primitivas, tan superficiales como chirriantes.Hay algunas escenas aisladas que descuellan y deslumbran, dignas de perdurar en la memoria cinéfila (como, entro otras, ese baile erótico que sobrepone a dos personajes en abigarrado aquelarre de lo imposible o ese ‘nacimiento’ brusco y sin remilgos de una replicante abocada a su exterminio), pero son momentos inconexos y solitarios, que impresionan por su esplendor y singularidad, pero desentonan por carecer de engarce y coherencia. Todos Unidos

Somos la ola

Drama
7.2

Un misterioso compañero arrastra a cuatro adolescentes idealistas a rebelarse contra el auge del fervor nacionalista. Sin embargo, su movimiento da un giro siniestro. Somos la ola Critica: Con su película ‘La ola’ (2008), el director Dennis Gansel asombró con una impactante fábula acerca del poder sugestivo de las doctrinas totalitarias. Un profesor de instituto proponía a sus alumnos un experimento social para descubrir los límites y aspectos más destacados de movimientos fascistoides. La propuesta se le fue de las manos, dejando en el camino no pocos interrogantes y azuzando las butacas de los desprevenidos espectadores. Bebiendo de aquella cinta, Netflix estrena ‘Somos la ola’, miniserie de seis capítulos, que cuenta con el propio Gansel como creador y productor ejecutivo. Lo que en la película fluía de manera natural, la serie lo transforma en impostado. El desarrollo de los personajes principales resulta insuficiente, a lomos de unas motivaciones personales epidérmicas, que en algunos casos sucumbe ante lo infantil. ‘Somos la ola’ intercambia la sutileza por la brocha gorda, resintiéndose los elementos dramáticos inherentes a los subtextos. Tristán (Ludwig Simon) es un nuevo alumno en un instituto de una ciudad alemana, en la que la extrema derecha se hace fuerte. Con un pasado complicado, va a ejercer un instantáneo magnetismo con cuatro compañeros de clase. Un musulmán que siente el racismo en sus propias carnes, un atormentado ante la ruina de una forma de vida, una chica acomplejada por las burlas de compañeros y una joven de bien, quizá cansada de moverse entre privilegios y comodidades, se van a convertir en sus conmilitones. Sus reivindicaciones abarcan un amplio abanico de lo que podríamos calificar genéricamente como antisistema. Anticapitalismo, ecologismo primordial, rechazo frente a todo lo que suene a elitista, cierto aire libertino y la identificación inexcusable del enemigo: la extrema derecha alemana. El proceso de radicalización de los protagonistas se deja ingredientes en el camino. No me lo creo. ‘Somos la ola’ deviene en una suerte de travesura juvenil que esconde una venganza cocinada a fuego lento, porque como reflexión política a duras penas roza lo caricaturesco. Su desenlace provoca la risa involuntaria, y lo que es peor, una segunda temporada se cierne amenazante sobre el catálogo de Netflix.

Mi nombre es Dolemite

Comedia Drama Historia
7.1

Película basada en la vida del cómico Rudy Ray Moore, quien a menudo incluía en sus monólogos rimas bastante explícitas sobre distintos asuntos sexuales como las prostitutas, los proxenetas y los gigolós. Estas rimas las hacía siempre con ritmo y rapeando, lo que le valió el apodo de "padrino del rap", por el cual se le conoció hasta el fin de sus días. Moore llegó a lo más alto en los años 70, cuando sus grabaciones poco conocidas empezaron a hacerse populares entre la comunidad negra. El rapero aprovechó esos beneficios para hacer una película de gran éxito llamada Dolemite, centrada en un proxeneta con un harén de prostitutas expertas en el arte del kung-fu. Mi nombre es Dolemite Critica: En realidad ha sido una reseña la que me ha llevado hasta estos dos cabronazos: Wesley y Eddie Murphy. Pero es que siento predilección por Wesley Snipes y me le he encontrado en un registro bárbaro, para que luego digan que si tal y cual. Si puedo acompañarlo no me lo pierdo porque es un excelente actor (ni mejor ni peor que otros, me cae bien; y no digo con esto que sus películas sean excelentes). Verle en este papel ha sido un descubrimiento del que verdaderamente he disfrutado. A Eddie Murphy lo tenía como olvidado y pensaba que no perdería la ocasión para volver a ofrecer su característica sobreactuación y maneras escandalosas, pero coño es que aquí le pegan y además está mucho más contenido. O sea que le pido perdón y rectifico. Pues sí, Dolemite es una exposición de aquellos años de la gente y de los barrios humildes de USA pero visto por el lado amable y en el mundo del espectáculo, de la música y el cine, en concreto visto por Rudy Ray Moore, por un lado por donde no se respira la violencia pero por la que tampoco se la niega, y se trata de explotarla. La blaxploitation también mola. Muy bien llevada a pesar de los monólogos, y... ¿un 10 por ahí? ¿Por qué no?