Mobile Homes

6.1
Una madre joven deambula de un hotel a otro con su novio y su hija de ocho años. Consiguen subsistir como pueden hasta que un día descubren una comunidad con casas móviles que ofrece un estilo de vida alternativo.Mobile Homes Critica: Por una parte, soy un tardío fan de la cinta original. En 1983 me pareció un pestiño (era un adolescente abducido por ‘La guerra de las galaxias’); en 1992, en mi opinión, el montaje del director mejoraba (y mucho) la propuesta; pero no fue hasta hace algunos pocos años, ya en formato blue-ray, en que me sedujo y cautivó por completo y sin reservas. Por otra parte, soy un entusiasta admirador del director Denis Villeneuve, de quien sólo he visto aciertos de todo género y planteamiento, un virguero de las imágenes y del montaje, un artista incontestable y evidente, lo mejor que me he encontrado en una sala de cine en lo que va de siglo. Es decir, que iba con ganas y sana curiosidad al cine, esperando encontrar un propuesta inédita y – sea cual fuera el camino elegido – llena de aciertos… pero nada más lejos de la realidad.Pero vayamos por partes, porque hay muchos aciertos pero también otros tantos deméritos dignos de mención. Entre lo positivo está la puesta en escena que recrea, prolonga y amplía la arrebatadora estética primigenia: esa llovizna casi constante, esa ausencia de horizonte, claridad y sol, ese opresivo presente de pesadilla que parece abocarnos al abismo, esa mezcolanza entre replicantes y humanos que vuelve confuso lo cotidiano y nos hace desconfiar tanto de lo que vemos como de lo que sentimos; una fotografía innovadora y sugerente, llena de claroscuros y contrastes, que nos engulle como un torbellino y nos escupe despojos hediondos a cada fotograma; una escenografía espeluznante que desdeña lo efímero y encumbra lo sintético y alambicado. Es decir, en cuanto al universo visual nos hallamos ante una propuesta insólita, apabullante y portentosa, llena de matices y aciertos.Sin embargo, las flaquezas y deficiencias acaban por erigirse en las grandes protagonistas de la función. Un metraje tan desmesurado como innecesario (sobra casi toda una hora), alargando las escenas hasta la inanición y la abulia; una historia tan poco carismática y tan porfiadamente vaporosa que hacedesfallecer el ánimo y obliga a esperar a que la próxima escena rescate del tedio al espectador y haga avanzar la trama hacia algún lugar digno de interés, cayendo siempre en subrayados innecesarios y en tópicos previsibles, ahogando toda ambigüedad y anulando cualquier estímulo. La calma y el reposo casan mal con una supuesta cinta de acción, por muy ensimismada y reflexiva que pretenda ser. Y las cavilaciones sobre la vida, la muerte, los milagros de la existencia y la magia de la procreación resultan tan patosas como primitivas, tan superficiales como chirriantes.Hay algunas escenas aisladas que descuellan y deslumbran, dignas de perdurar en la memoria cinéfila (como, entro otras, ese baile erótico que sobrepone a dos personajes en abigarrado aquelarre de lo imposible o ese ‘nacimiento’ brusco y sin remilgos de una replicante abocada a su exterminio), pero son momentos inconexos y solitarios, que impresionan por su esplendor y singularidad, pero desentonan por carecer de engarce y coherencia.Mobile Homes
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720p Español Latino 04/05/2021 1.10 GB 31 Descargar

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Drácula: la historia jamás contada

Acción Bélica Drama Fantasía Terror
6.3

Los orígenes del mito se revelan en esta película ambientada en los años de reinado de Vlad Tepes, príncipe de Rumania que inspiró la leyenda por sus peculiares métodos para provocar el miedo entre su población y sus enemigos. Una mezcla de mitología e historia para recoger cómo se transformó el sanguinario emperador en el primer vampiro de la historia. Uno de los más terribles y sádicos personajes de Europa que inspiró la clásica obra literaria de Bram Stoker mezclando el terror sobrenatural, las leyendas y pinceladas de amor, para cautivar por completo. Dracula Untold Drácula Critica: El mito vampírico sigue huerfano desde que Coppola y Neal Jordan nos entregaran sus más que prodigiosas versiones del conde. Desgraciadamente, tras ellos, lo único que hemos vivido son chupasangres que hasta el propio Conde Chocula se partiría de risa, de no ser porque al pobre hombre ya no le quedan colmillos con los que morder tanta mediocridad: entre los vampiros crepusculianos, (Crepúsculo) los vampiros indies, (Sólo los Amantes Sobreviven) y los remakes sin miedo, (Fright Night I y II) nuestro chupasangres favorito ha pasado a mejor vida después de tanta prostitución. Drácula Drácula de Gary Shore ni es el bodrio que auguraban algunos, ni por supuesto, es "la leyenda jamás contada". Se trata de una especie de "entrante" para lo que se supone que va a ser el nuevo milenio hammeriano: una panda de supervillanos que consigan hacer frente a los superhéroes de la Marvel y DC. Es decir, que si por ejemplo, Super Man estaba jodido con la kriptonita, aquí el señor Vlad suda la gota gorda en cuanto le enseñan el brillo de la plata. Es decir, hay un cambio de disfraces pero no de contenido. Drácula El apartado artístico, sonoro y guionil es una mezcolanza de "homenajes" al Drácula de Coppola, (los cromas carmesies con los turcos empalados) y hasta Matrix: el sultán turco lleva un tupé que es una mezcla entre Justin Bieber, Wesley Snipes y por supuesto el efecto "bala". La sensación no fue mala, de hecho, creo que cualquier amante de la saga Castlevania puede sentir al fin satisfecha el ansia por ver una adaptación imposible del videojuego. Hay momentos incluso que al director se le va la mano, y más parece que nos van a dar un mando de la play o la xbox para manejar al Gabriel Belmont (aquí encarnado por un pobre Luke Evans, que las pasa más putas que Caín, preso de su adicción por los glóbulos rojos) que asistir esa verdadera historia "jamás contada". Drácula

En la hierba alta

Drama Intriga Suspense Terror Thriller
5.4

Después de escuchar a un niño gritando pidiendo ayuda desde las verdes profundidades de un vasto campo de hierba alta, Becky, una mujer embarazada, y Cal, su hermano, aparcan su coche cerca de una misteriosa iglesia abandonada y entran imprudentemente en el campo, descubriendo que no están solos y que por alguna razón son incapaces de escapar de un laberinto vegetal completamente inextricable. En la hierba alta Critica: Nueva adaptación de Stephen King para Netflix, en este caso, de un relato que escribió junto a su hijo Joe Hill. Dirigida por el director de la magnífica Cube (1997) y protagonizada por Patrick Wilson (Expediente Warren, 2013) y Harrison Gilbertson (Ilimitado, 2018) entre otros. Dos hermanos se adentran en un inmenso campo de hierba tras escuchar el grito de auxilio de un niño. Cuando Becky y Cal oyen el llanto de un niño pidiendo ayuda, ambos se adentrarán en un gran campo de hierba alta en Kansas, donde quedarán atrapados por una fuerza siniestra que rápidamente les desorienta y les separa. Aislados del mundo y sin posibilidad de escapar del control del campo, pronto descubren que lo único peor que estar perdido es ser encontrado. Película que nos mete de lleno en una trama sencilla y efectiva, tirando, en principio, de un terror psicológico excelentemente manejado que va diluyéndose por momentos a medida que el film avanza. Las actuaciones son muy correctas aunque los personajes que se interpretan son, en su mayoría, algo planos y desdibujados, y a la dirección del ya más televisivo Natali, se le puede poner pocos peros, ya que consigue construir un film claustrofóbico con momentos puntuales auténticamente aterradores y elementos más explícitos que pillan por sorpresa al espectador, eso sí, utilizando en muchas ocasiones un CGI malísimo para elementos en los que no hacía ninguna falta. En la Hierba Alta empieza de forma brillante para en su mitad decaer bastante salvando ciertos momentos, y finaliza de forma que provoca cierta indiferencia en el espectador. Esta correcta adaptación del maestro del terror, pasa sin pena ni gloria, de forma que entretendrá a los fans del género y del escritor sin aportar mucho más, lo cual es bastante frecuente en las películas originales de Netflix. Nota personal 6/10

Con locura

Drama Romance
6.4

Anna (Felicity Jones), una joven británica que estudia en la universidad de Los Ángeles, se enamora de Jacob (Anton Yelchin), un joven norteamericano, pero ambos se ven obligados a separarse cuando a ella no le renuevan el visado estadounidense para permenecer en los EE.UU. Anna regresa a Londres, y la pareja se ve forzada a mantener una relación a distancia. Like Crazy Con locura Critica: Es la primera vez que no encuentro las palabras adecuadas ni convincentes para justificar mi gusto desmesurado por una película. Like Crazy tiene mucho de especial, desborda realismo en su más sincera denotación y logra que si lo has olvidado en algún momento, recuerdes como se siente en verdad el amor. Con locura Basta ya de películas románticas que intentan idealizar y mitificar un concepto que ni siquiera se puede definir. Nunca antes me había sentido tan identificada con el amor como en este film, porque así es en realidad; doloroso, difícil, caprichoso, impaciente... inspirador. Anna y Jacob representan con creces a dos enamorados tan reales que hacen que se te erice la piel y que sientas como ellos. Amor a la distancia Dos jóvenes se enamoran obsesivamente mientras ambos estudian en una universidad en Los Ángeles, sin embargo poco tiempo después tienen que afrontar la primera y gran prueba que la vida les impone; Anna debe regresar a Londres pues su VISA no fue renovada. De ahí en adelante la película está llena de altibajos para los dos protagonistas, que al principio confían en hacer funcionar una relación a distancia y poco a poco se dan cuenta que no es tan sencillo y que el amor no se basta solo. Con locura Su separación y posterior sufrimiento no es culpa de nadie, ningún tercero intervino de manera rotunda aunque los hubo, pero ninguno significó la ruptura del amor. No se separaron por falta de cariño, por infidelidad o por indecisión, ninguna de las típicas causas que nos suelen mostrar las irritantes comedias románticas de hoy... Eso es lo maravilloso de la película, que proyecta de forma tan acertada como la vida misma se convierte en el peor impedimento para una relación. "¿Qué sucedió? lo que siempre sucede: la vida" Desborda realidad, cariño... hace que te enamores de sus protagonistas, merito concedido indudablemente a Felicity Jones y Anton Yelchin. Los diálogos son oportunos, ninguna escena sobra, de hecho podría decir que hicieron falta más, pues no quieres que se acabe. Con locura

The Rover

Crimen Drama
6.3

Diez años después de la caída de la economía occidental, las minas australianas continúan en actividad y atraen a los hombres más desesperados e incluso los más peligrosos. En medio de una sociedad moribunda, sobrevivir es una combata de cada día y no hay leyes. Eric abandonó todo. Ahora es un vagabundo, un hombre solo, un hombre amargado. Cuando una pandilla le roba lo único que le queda, su coche, decide perseguir a sus miembros. Para encontrarlos, sólo puede contar con Rey, un antiguo miembro de la banda, abandonado por sus amigos cuando recibió una herida. Los dos hombres están obligados a hacer equipo y emprenden un recorrido lleno de sorpresas…The Rover Rover Critica: El mundo en su recta final tras los efectos arrasadores del colapso económico. Agonizando ya. Consumiéndose a sí mismo. Sin esperanza, sin futuro. Quizá pueda producirse un renacimiento, una reconstrucción, a partir de una vuelta a la condición primitiva del hombre. Pero el estado de las cosas en el universo perfilado por David Michôd (“Animal Kingdom”) no tiene arreglo, pues la descomposición es evidente: tierras quemadas y personajes condenados y malheridos, atrapados en una dinámica de caída permanente. Extinguiéndose. Y el paso siguiente, fijaos, podría no ser otro que el posapocalipsis mad max de su compatriota George Miller. Rover El comienzo, desconcertante, con la extraña entrada al karaoke oriental ubicado en pleno desierto, punto de encuentro marciano que operaría como puerta a otra dimensión, me recuerda, en cierto modo, a Nicolas Winding Refn y su manera de enfocar Bangkok como espacio ajeno, un tanto sobrenatural incluso, en la fundamental “Sólo Dios perdona”. Y es que descoloca la fusión de dos culturas tan distintas, lo cual diría que resquebraja aún más la identidad de los aussies. Rover Es posible que la propuesta, una suerte de mixtura western & crime drama, adolezca de alguna caída de ritmo (que acelera y desacelera a conveniencia), algún parón molesto y que se alargue más de lo prudente, pero su potencia como misil a la línea de flotación de la sociedad económica y, por extensión, a nuestra naturaleza humana no es poco bagaje. Inquietante puesta en escena donde la escasez y la devastación son prácticamente totales: paisajes infinitos y áridos, construcciones destruidas, mínimas comunidades de infraseres aislados, violencia que estalla sin previo aviso, comunicación verbal inexistente o de difícil fluidez, calor sofocante, suciedad incrustada, recursos agotados y hasta determinados elementos bizarros (el enano, la mujer) son residuos de una civilización ya en fase de coma, que muta en algo grotesco antes de vivir los últimos estertores. Una barbarie que, como apuntaba antes, iniciará un nuevo mundo o una barbarie que adelanta los síntomas del miserable final del mismo. Rover

Judas y el mesías negro

Drama Historia
7.4

Bill O'Neal se infiltra en las Panteras Negras según el agente del FBI Mitchell y J. Edgar Hoover. A medida que el presidente de Black Panther, Fred Hampton, asciende y se enamora de un compañero revolucionario en el camino, una batalla se paga por el alma de O'Neal.Judas y el mesías negro Critica: Hace un tiempo que Hollywood abraza el Black Power cinematográfico, como parte de un plan de reparación y normalización, que como suele ocurrir con toda corriente, ha dejado una curiosa miscelanea, entre productos mediocres, ladrillos infumables, y alguna cinta interesante, que puede alcanzar lo memorable si sabe calibrar bien su carácter reivindicativo. Conocedor de esa fórmula, el realizador Shaka King perpetra su particular infiltrados, ambientado a finales de los convulsos años 60 en la ciudad de Chicago, con los asesinatos de Malcom X y Martin Luther King muy recientes, prestos a incendiar el sentimiento de toda una comunidad, la afroamericana, muy tendente en dicho periodo, a escuchar los mensajes de rebeldía social y política, que portaban como organización aquellos peculiares Panteras Negras. Como líder de dicha organización, Fred Hampton intenta unificar a los distintos grupos que configuran la ciudad del viento, sin saber que el FBI del ínclito J. Edgar Hoover, en complicidad con la policía local, anda tras sus pasos a punto de colocar un topo en el centro de su jerarquía organizativa.Judas y el mesías negro A partir de su propio guión, y basado en hechos reales, King descubre rápido sus cartas, recurre al modo documental y a cierto tono teatral, para desarrollar los diferentes perfiles humanos que concurren en la historia, casi todos al borde del abismo, alcanzando algún momento de tensión genuino, bien apoyado en la entrega y complicidad de sus principales interpretes. Un trabajo predominantemente nocturno, que se beneficia del trabajo musical de Craig Harris y Mark Isham, en el que destacan los temas de jazz, dentro de un trabajo técnico correcto, con alguna filigrana visual, sustraída de una cuidada ambientación, que si bien no sirve para definirlo como un verdadero ejercicio de estilo, resulta competente en sus intenciones.

Chernobyl

Drama
8.7

En Abril de 1986, la Central Nuclear de Chernóbil en Ucrania (en aquel entonces, la Unión Soviética), sufrió una explosión masiva que liberó material radioactivo en Bielorrusia, Rusia, Ucrania, así como en zonas de Escandinavia y Europa Central. La serie relata lo que aconteció en 1986, en uno de los mayores desastres provocados por el hombre en la historia reciente, así como los sacrificios realizados para salvar al continente de un desastre sin precedentes. Chernobyl Critica: Sin spoilers, diré que la mejor serie de 2019 es del genero del horror. Sin paliativos ni subgéneros, horror puro. Y el buen horror siempre asusta más en lo que implica que en lo que muestra. No llegamos nunca a ver los ojos del bebé de Rosemary en la Semilla del Diablo, pero la vemos a ella y eso basta. Eso funciona. Lo temible está siempre allí donde no miramos, en la noche, en las periferias de la percepción. El verdadero miedo es siempre a lo desconocido y a lo que no entendemos. Cuando las luces se encienden y el monstruo se revela llega el susto, pero después, si las luces continúan encendidas, no importa como de horrible sea dejamos de tener miedo. Allí el horror se desvirtúa y entran otras emociones más necesarias para nuestra supervivencia. El miedo es solo un consejo de prudencia de nuestra mente, cuando la amenaza se define la prudencia pierde su importancia. Es después cuando la adrenalina corre por nuestras venas y arde en las calderas de nuestro cerebro, que funciona a toda maquinaria buscando respuestas porque la amenaza ya es conocida. Ya ha sido abarcada. Solo queda buscarle una solución. Chernobyl Para disfrutar de esta serie debemos olvidar lo que sabemos y empezar con los personajes, desde el desconocimiento. Chernobyl empieza con una breve exposición y tras eso, llega la explosión. Durante el primer capítulo los personajes corren por los pasillos destruidos y humeantes, cayendo enfermos por momentos. No saben qué ha ocurrido pero saben que se están muriendo, notan las quemaduras, el sabor metálico en la boca, las nauseas mientras sus órganos se licuan. El camarada Diatlov es un ingeniero nuclear y el hombre al mando, él sabe. Él es nuestra Rosemary. Él ve el grafito en el suelo desde el pasillo cuyas ventanas han sido destruidas. No significa nada para nosotros pero sabemos que sí para él. Nosotros sabemos que él sí sabe y reacciona de la forma más horripilante para nosotros los desconocedores: negación. Ni una gota de adrenalina corre por sus venas, aquel qué conoce lo que ha ocurrido no puede afrontarlo y no busca soluciones porque sabe que no las hay. Nosotros sabemos a través de su negación que no las hay. La negación es una forma de piedad, los cuidados paliativos que nuestro subconsciente nos suministra cuando cree que hemos llegado al final. Así nos dice la serie que no hay salida, que está todo perdido. Chernobyl