Paddington

7.1
Paddington es un oso que ha crecido en las profundidades de la selva peruana junto a su tía Lucy quien, debido a un encuentro casual con un explorador inglés, ha inculcado en su sobrino el sueño de vivir en Londres. Cuando un terremoto destruye su hogar, la tía Lucy decide ocultar a su joven sobrino en un barco rumbo a Inglaterra en busca de una vida mejor. Cuando el pequeño llega solo a la estación londinense de Paddington, se da cuenta de que la vida de la ciudad no tiene nada que ver con lo que se había imaginado, hasta que conoce a los Brown, una bondadosa familia británica que se lo encuentra con una etiqueta alrededor del cuello en la que se puede leer: 'Por favor, cuidad de este oso. Gracias'. Los Brown le acogen en su casa mientras Paddington busca al famoso explorador que dejó marcada a su tía Lucy muchos años atrás. Sin embargo, poco después, una siniestra y atractiva taxidermista se fija en él, lo que supone una amenaza para su hogar y para su propia vida. Paddington Bear Paddington Critica: Lo primero es que cuando la vi anunciar en los trailers, no sé por qué, creí que era de época, en concreto, entre finales del XIX y principios del XX. Pero no, está ambientada en el Londres actual lo que le hace perder algo de encanto. Sea como fuere, lo que tenemos es el acercamiento a la figura de Paddington, que si en España es un perfecto desconocido, hasta ahora, en el Reino Unido es una institución. En realidad, el osito Paddington es un personaje que aparece en 1958 en la obra de Michael Bond "A Bear called Paddington". A partir de aquí se ha consagrado en un montón de libros infantiles del mismo autor, pero además en series de televisión y hasta en películas. Yo de todas estas adaptaciones me quedo con la serie de Barry Leith y Ivor Wood, entre 1975 y 1986, no porque la haya visto sino porque es más mono Paddington, un osito de peluche total animado mediante stop motion, más entrañable que el de Paul King, que a pesar de lo que ha avanzado la tecnología en estos cuarenta años no consigue transmitir lo mismo que un sencillo osito de peluche. Paddington El caso es que "Paddington" es una película con un planteamiento descabellado ya que la gente se toma con la más absoluta naturalidad que haya un oso que hable. Partiendo de esta premisa, no es que esté mal aunque no me ha entusiasmado. Tiene algún punto de humor británico bastante buenos pero en general no es muy graciosa ni desde luego imaginativa pues no deja de ser un ejemplo más de este subgénero de "películas con animales y niños", desde "101 dálmatas" (1961) a "Beethoven, uno más de la familia" (1992), con un idéntico esquema. A mí de todos modos lo que me ha hecho es pensar es que si existiera un oso u otro animal con la capacidad de hablar, pensar y sentir como nosotros, ¿Sería entonces un ser humano? ¿O seguiría siendo un oso? ¿Gozaría de derechos humanos y podría votar? Lo lógico es que seguiría siendo un oso pero al mismo tiempo se le debería tratar como una persona. Es como si animales y personas compartiéramos el mismo grado de dignidad al que se accede no por el hecho de ser humanos sino por otra razón. Paddington
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1080p Dual Español Latino 12/01/2020 1.43 GB 1162 Descargar

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Una dama sobre ruedas

Comedia Drama
6.3

Un buen día, la señorita Shepherd (Maggie Smith), una mujer de orígenes inciertos, aparca su furgoneta en una acera de Londres, en el acceso a la casa del escritor Alan Bennett (Alex Jennings). Lo que al principio iba a ser algo temporal, un favor a regañadientes, se acaba convirtiendo en una relación que cambiará las vidas de ambos. Y es que la señorita Shepherd se quedó a vivir allí durante 15 años. The Lady in the Van Critica: Vi hace muchos años, en Londres, esta obra de Alan Bennett llevada al teatro e interpretada también entonces por la incombustible Maggie Smith. No me pareció gran cosa, muy británica, con un fino humor que no acababa de cuajar y algo monocorde. Ahora nos llega su adaptación al cine, trasladada por su autor e interpretada por la actriz que la hizo triunfar sobre los escenarios. Y la sensación que me deja es análoga: no traspasa las limitaciones de su mínima premisa argumental, que ni evoluciona ni cambia, solo se repite desganada y exangüe durante un metraje excesivo. Se supone que es un estudio de caracteres, pero cuando éstos tienen tan poco interés como sus casi dos únicos protagonistas, se hace difícil aguantar en la butaca sin desear que algo cambie o se acelere con algún imprevisto o al menos el texto proporcione algunas frases memorables… Una dama sobre ruedas Pero todo es demasiado anodino, plano, irónico pero sin garra ni dirección, deslavazado, una serie de anécdotas encadenadas que apenas trascienden más allá de su ocre y desvaída inocencia. Es como asistir a la escritura del diario de un escritor sin una vida sugestiva digna de tal nombre y que se conforma con reproducir sucesos y chascarrillos deshilvanados con el deseo que la mera acumulación teja por sí misma un tapiz que alberge algún tesoro del devenir cotidiano de la acomodada burguesía londinense. Pero por mucha buena voluntad que se le ponga, el material es parco en sucesos dignos de tal nombre, se desarrolla con premiosa tozudez que acaba por agotar. Una dama sobre ruedas Hay algunos logros que resultan originales, como el desdoblamiento del protagonista en dos personajes, interpretados por el mismo actor: por una parte el laborioso escritor y por otra el insípido y reprimido ciudadano que malvive su vida estéril entre convenciones y banalidades. O también la interpretación de la luminosa Maggie Smith encarnando una existencia opaca, delirante y azotada por un senti Una dama sobre ruedasmiento de culpa que la atenaza y atormenta desde hace décadas. Pero es poco bagaje para soportar un largometraje que no despega nunca y se mantiene en una corrección insulsa y epidérmica, carente de trascendencia o de pasión. Una dama sobre ruedas

Los caballeros

Acción Comedia Crimen
7.9

Un capo de la droga con un marcado estilo británico intenta vender su imperio a una dinastía de multimillonarios procedentes de Oklahoma. The Gentlemen caballeros Critica: Gángsters, rusos, judíos y cerdos. Si encuentran estos cuatro elementos juntos no pueden sino estar ante una película de Guy Ritchie. Hay una máxima en el cine y en la vida, y es que sin disfrute no hay arte. No importa lo habilidoso que sea un burócrata en su trabajo, porque no produce más que aburrido papeleo. Para disfrutar de una obra es condición «sine qua non» que su autor haya disfrutado llevándola a cabo. No cuento nada que todos los que lean esta crítica no sepan: estamos ante una reedición más de Lock & Stock. Pero Guy disfruta estas historias como un niño una cometa. Y es que Guy es un tipo peculiar. Si me hubiesen dicho hace diez años, tras el estreno de la maravillosa Rock'n'rolla, que su autor acabaría realizando encargos de mercenariado Hollywoodiense como Aladdin no me lo hubiera creído. Pero en ese espacio se ha movido Guy Ritchie en la última década: entre los intentos de diversificarse, de reivindicarse como director con más de una cara, y el puro y simple encargo administrativo de la industria de Hollywood. caballeros Pero por fin Guy ha vuelto a casa, a los gángsters, los rusos, los judíos y los cerdos. Y si uno es bueno y disfruta lo que hace, ¿por qué buscar más justificación? ¿Acaso no tenemos a la crítica mundial rendida a los pies de Scorsese por contarnos por enésima vez la misma historia de mafiosos? Guy no es bueno en lo suyo. Es buenísimo. Y quizas The Gentlemen esté lejos de Lock and Stock, Rock'n'rolla y la memorable Snatch, pero en absoluto es una película en la que se puedan intuir cansancio y redundancia. Al menos para los que hemos disfrutado sus anteriores películas de mafiosos. Para su retorno se apoya Guy sobre los hombros de un gigante como el señor Matthew McConaughey, de un dignísimo Colin Farrel y de un muy sorprendente (para mí) Hugh Grant, que carga con el peso de la película. Vuelven los diálogos punzantes, y es que Guy escribe como nadie. Vuelve el humor negro, sofisticado y eficaz. Vuelven los mafiosos macarras y los matones por doquier. Vuelven los locos suicidas peligrosos. Vuelve Londres. Vuelven los rusos, los judíos y los cerdos. Vuelve Guy, a casa. caballeros

The Politician

Comedia
7.3

Payton Hobart, un estudiante adinerado de Santa Bárbara, California, supo desde los siete años que sería presidente de los Estados Unidos. Pero primero tendrá que aprender a manejar el panorama político más traicionero de todos: el instituto. Para lograr ser elegido Presidente del Consejo Estudiantil, asegurarse un puesto en Harvard y mantenerse en su particular camino hacia el éxito, Payton tendrá que ser más astuto que sus despiadados compañeros de clase sin sacrificar su propia moralidad ni su imagen. The Politician Critica: Payton Hobart (Ben Platt), un estudiante adinerado de Santa Bárbara, California, supo desde los siete años que sería presidente de los Estados Unidos. Pero primero tendrá que aprender a manejar el panorama político más traicionero de todos: el instituto. Para lograr ser elegido Presidente del Consejo Estudiantil, asegurarse un puesto en Harvard y mantenerse en su particular camino hacia el éxito, Payton tendrá que ser más astuto que sus despiadados compañeros de clase. Si algo se puede decir de The Politician es, que es Ryan Murphy en estado puro, no hay más cabida para esta serie que la amas o la odias no hay punto medio. Murphy juega con todo lo que a hecho hasta ahora. Bebe de los gajes que el creador está acostumbrado. Está vez un Murphy crea un producto desenfadado, pero no frívolo incluso hay momentos absurdos, movido por las intrigas políticas, los objetivos vitales convertidos en convicciones y la importancia de la empatía. Murphy compone una serie con un tono que no es si no la sublimación de su personalidad. Juega más a Glee y Scream Queens que a Feud, pero subiendo varios peldaños en ambición y profundidad. The Politician es una sátira completa. Como toda serie de Murphy, peca en algunos argumentos que no logra amarrar bien con las líneas argumentales centrales. Y ese es el mayor problema de The Politician, los arcos secundarios quedan sin cierre cuidado y abre muy fácilmente los arcos de la segunda temporada. Ben Platt esta increíble en todo momento, sus desquicios son fascinante. Gwyneth Paltrow es un aire fresco de encanto que claramente destaca verla, su vestuario es brillante, lastima que luego no se va acordar que hizo esta serie. Y la gran roba momentos es Jessica Lange (Huele a Emmy).

Terminator Génesis

Acción Aventura Ciencia ficción Suspense
5.9

Año 2032. La guerra del futuro se está librando y un grupo de rebeldes humanos tiene el sistema de inteligencia artificial Skynet contra las cuerdas. John Connor es el líder de la resistencia, y Kyle Reese es su fiel soldado, criado en las ruinas de una postapocalíptica California. Para salvaguardar el futuro, Connor envía a Reese a 1984 para salvar a su madre, Sarah de un Terminator programado para matarla con el fin de que no llegue a dar a luz a John. Pero lo que Reese encuentra en el otro lado no es como él esperaba. Terminator Génesis Terminator Critica: Te quedaste en los 90, Lindita! Ahora Sarah Connor ya es guerrera guarra desde la infancia. A la mierda todo eso de la "evolución de los personajes", ¡en el cine pochoclero actual no hay tiempo para eso! ¡Hay que ir a los bifes enseguida, la primera rosca entre terminators no puede pasar del primer cuarto de hora! Pasa que a esta nueva Sarita la crió Arnold ("viejo pero no obsoleto"), que vino del futuro para hacerle el papel del abuelito de Heidi. Es más, según el doblaje latinoamericano, ese pasa a ser el nuevo nombre del T-800: "¡Abuelo!". Sarah Connor está toda la película "Abuelo esto, abuelo lo otro". ¡Me corto las bolas! Faltaba que aparezca Pedro con las cabras. ¡Y pensábamos que no se podía arruinar más la imagen del androide asesino más famoso, luego de que le hicieran colocarse los anteojos de Johny Tolengo en Terminator 3! Terminator No quiera saber, no le pregunte a nadie, lo desastroso e incoherente que es el argumento. Según promocionaron los culpables de esto, "Génesis" funciona a la vez como secuela, precuela y reboot de la franquicia, lo que no sólo suena como una idiotez, sino que termina dando un resultado acorde. John Connor envía a Kyle Reese a 1984 a proteger a su madre, como en la primera, pero cae en un 1984 paralelo y tiene recuerdos de una infancia que nunca tuvo, debido a una especie de error del tiempo que es explicado y justificado en 20 segundos por el propio Arnold, en un diálogo que parece escrito por Vicky Xipolitakis. Es evidente que, en tanto les permita seguir robando con secuelas, el pasado en esta saga va a ser tan elástico y moldeable como en el currículum vitae de Anna Allen. Terminator El film se divide en dos partes. La primera es un bochornoso prólogo de 35 minutos que es una ensalada de frutas mezclando situaciones de las películas anteriores. Skynet envía a toda la caballería de una: manda a un Arnold joven con el rostro hecho en CGI y a un T-1000 que ahora es chino, porque Skynet es una máquina genocida pero de racista no tiene nada. - mis respetos a Robert Patrick, a quién le ofrecieron volver a interpretarlo y se negó, mostrando más decoro que Arnoldo-. Luego empieza la trama propiamente dicha, casi una hora y media que podría titularse "Sarah y Reese, viajeros en el tiempo". Ah, porque no les conté: el T-800 ya no es solamente un androide sicario o guardaespaldas, sino que además es una especie de Emmet Brown/Doctor Who que misteriosamente domina todos los secretos científicos del viaje temporal y es capaz de construirse su maquina del tiempo en un sótano, a la MacGyver, usando las cosas que puede encontrar en 1984. ¿A quién se le ocurrió esta pavada? Terminator

La gran muralla

Acción Aventura Fantasía
5.8

Siglo XV, China. Dos mercenarios, uno inglés y otro español llegan a China buscando el secreto de la pólvora. Por el camino tienen un encuentro con una criatura espantosa; cuando lleguen se darán cuenta de que la Gran Muralla no se ha construído para defenderse de los mongoles, sino de algo mucho más peligroso y siniestro: la criatura que les atacó no está sola. La gran muralla Critica: El director chino Zhang Yimou presenta su película menos oriental, donde la participación estadounidense consigue impactar demás en el resultado final de una película que consigue anular las virtudes del talentoso realizador en pos del gran espectáculo. La historia que se cuenta, la cual fue escrita en su totalidad por guionistas de Hollywood entre los que se destacan nombres como Tony Gilroy y Edward Zwick, se inventa una historia de corte fantástico que explica que los chinos han construido la gran muralla para protegerse de unos monstruos venidos del espacio exterior y que cada 60 años salen para comerse todo lo que se mueva. Por ahí anda un mercenario supuestamente inglés con un acento estadounidense, inexistente en ese entonces, al que interpreta Matt Damon, acompañado de un español (Pedro Pascal), quienes logran matar a un monstruo, lo que les salva al ser capturados por los chinos que listos para ejecutarlos, deben detenerse ante la anunciada invasión de los hambrientos monstruos. La película cuenta con una gran cantidad de imprecisiones históricas, el diseño de la famosa muralla es acorde a las necesidades de la historia y en nada se parece a la original, ya que en la película tiene ciertas adecuaciones que sirven para combatir a los monstruos y que son usadas solo cuando lo marca el guión. La historia del mercenario que ayuda a salvar a los chinos de las garras de los monstruos, al igual que la dinámica que se sigue dentro del relato, es totalmente inverosímil y forzada por las cuestiones de la coproducción, además que Yimou no logra imponer su tradicional estilo que potencia la belleza desde lo visual, en pos de un relato que resulte espectacular y adrenalínico. Si bien la película funciona como divertimento, la historia queda mucho a deber y más porque se echa en falta la impronta habitual del director, si bien algunas imágenes son espectaculares y potentes, no tienen el sello que Zhang Yimou mostró en otras películas donde lo visual era toda una experiencia, acá en cambio todo queda en una película para pasar el rato y olvidarla tan pronto se abandona la sala.

Mal comportamiento

Comedia
5

Rick Stevens está dispuesto a hacer lo que sea para ganar el corazón de Nina Pennington. Tratando de conquistar a la chica de sus sueños, tendrá que lidiar con la psicópata de su ex, la atractiva madre de su mejor amigo, un maníaco gerente de un club de stiptease, un director pervertido, un sacerdote lujurioso, su madre suicidio y un santo patrón con pata de camello. Nadie dijo que el amor era fácil. Mal comportamiento Critica: Por una parte, soy un tardío fan de la cinta original. En 1983 me pareció un pestiño (era un adolescente abducido por ‘La guerra de las galaxias’); en 1992, en mi opinión, el montaje del director mejoraba (y mucho) la propuesta; pero no fue hasta hace algunos pocos años, ya en formato blue-ray, en que me sedujo y cautivó por completo y sin reservas. Por otra parte, soy un entusiasta admirador del director Denis Villeneuve, de quien sólo he visto aciertos de todo género y planteamiento, un virguero de las imágenes y del montaje, un artista incontestable y evidente, lo mejor que me he encontrado en una sala de cine en lo que va de siglo. Es decir, que iba con ganas y sana curiosidad al cine, esperando encontrar un propuesta inédita y – sea cual fuera el camino elegido – llena de aciertos… pero nada más lejos de la realidad.Pero vayamos por partes, porque hay muchos aciertos pero también otros tantos deméritos dignos de mención. Entre lo positivo está la puesta en escena que recrea, prolonga y amplía la arrebatadora estética primigenia: esa llovizna casi constante, esa ausencia de horizonte, claridad y sol, ese opresivo presente de pesadilla que parece abocarnos al abismo, esa mezcolanza entre replicantes y humanos que vuelve confuso lo cotidiano y nos hace desconfiar tanto de lo que vemos como de lo que sentimos; una fotografía innovadora y sugerente, llena de claroscuros y contrastes, que nos engulle como un torbellino y nos escupe despojos hediondos a cada fotograma; una escenografía espeluznante que desdeña lo efímero y encumbra lo sintético y alambicado. Mal comportamiento Es decir, en cuanto al universo visual nos hallamos ante una propuesta insólita, apabullante y portentosa, llena de matices y aciertos.Sin embargo, las flaquezas y deficiencias acaban por erigirse en las grandes protagonistas de la función. Un metraje tan desmesurado como innecesario (sobra casi toda una hora), alargando las escenas hasta la inanición y la abulia; una historia tan poco carismática y tan porfiadamente vaporosa que hacedesfallecer el ánimo y obliga a esperar a que la próxima escena rescate del tedio al espectador y haga avanzar la trama hacia algún lugar digno de interés, cayendo siempre en subrayados innecesarios y en tópicos previsibles, ahogando toda ambigüedad y anulando cualquier estímulo. La calma y el reposo casan mal con una supuesta cinta de acción, por muy ensimismada y reflexiva que pretenda ser. Y las cavilaciones sobre la vida, la muerte, los milagros de la existencia y la magia de la procreación resultan tan patosas como primitivas, tan superficiales como chirriantes.Hay algunas escenas aisladas que descuellan y deslumbran, dignas de perdurar en la memoria cinéfila (como, entro otras, ese baile erótico que sobrepone a dos personajes en abigarrado aquelarre de lo imposible o ese ‘nacimiento’ brusco y sin remilgos de una replicante abocada a su exterminio), pero son momentos inconexos y solitarios, que impresionan por su esplendor y singularidad, pero desentonan por carecer de engarce y coherencia.Behaving Badly Mal comportamiento